HMS MARY ROSE


Construido en Porthmouth entre 1509 y1511, debe su nombre a la hermana más querida del rey Enrique VIII, María, y al emblema de la dinastía Tudor, la rosa. Recién llegado al trono Enrique VIII se émbarco en un ambicioso proyecto de ampliación de su fuerza naval. Los barcos de guerra y los cañones con los que iban armados, no sólo eran el maximo símbolo de poder y de riqueza del siglo XVI Para el nuevo rey representaban una salvaguarda frente al enemigo tradicional de Inglaterra en aquellos tiempos, Francia, de invadir la isla por mar. El monarca fortificó la costa del sur y decidió aumentar la flota que había heredado, formada únicamente por cinco carracas.

El Mary Rose era una nao, pero igual que el Peter Pomegrante y el Henry Grace à Dieu se construyó con fines estrictamente militares. Hasta entonces, las naos habían sido meras naves mercantes adaptadas como barcos de guerra en caso de necesidad.

Los navíos de la nueva flota inglesa también fueron de los primeros en disparar lateralmente y en combatir a corta distancia. El Mary rose podía atacar disparando a sus 78 cañones, colocarse al lado del barco enemigo, y, tras una lluvia de flechas y cal viva, permitir a los soldados abordarlo y capturarlo en una lucha cuerpo a cuerpo. Era mucho más pequeño que el Henry grace à Dieu ( 500 toneladas frente a 1.500), pero también más rápido. Desde su botadura fue el buque insignia de la armada inglesa casi siempre que estuvo activo. Así en 1512 lideró una flota de cincuenta barcos que atacó alos franceses en Brest. Aunque resultó dañado y tuvo que regresar a puerto, la batalla se saldó a favor de los ingleses.

Durante la década de 1530, los grandes barcos de la flota se reformaron y rearmaron para mejorar su maniobrabilidad y capacidad de fuego. El Mary Rose fue transformado en un protótipo inicial de galeón, de 700 toneladas y 91 cañones.

En 1545, Francia se lanzó a invadir Inglaterra con 30.000 soldados trasportados en más de 200 barcos. Ante esta armada, los ingleses tan sólo opusieron 12.000 hombres y 80 barcos. A principios de julio de ese año los franceses entraron en el canal de Solent. El 18 de aquel mes la flota inglesa partió de Portsmouth y atacó a distancia a la francesa, aunque ninguno de los dos bandos sufrió daños importantes. Enrique VII fue testigo directo de la batalla desde el Henry Grace à Dieu. A la mañana siguiente los franceses atacaron con sus galeras. Por la noche, la flota inglesa, encabezada por el Mary Rose, contraatacó. Adelantando al resto de la flota y bajo el fuego enemigo, esté viró y se detuvó para disparar sus cañones del costado y esperar refuerzos, pero una ráfaga de viento lo hizo zozobrar y se hundió. Tras las andanadas no había cerrado las troneras inferiores, por lo que al escorar el barco, el agua lo inundó rápidamente. La mayoría de su tripulación quedó atrapada en la red que protegía la cubierta de posibilidades abordajes y murió ahogada. A pesar de la pérdida del Mary Rose, los ingleses resistieron. Las tropas francesas, que habían invadido la isla de Wigth y la costa de Sussex, se retiraron en agosto al no lograr asentar sus posiciones.

Un mes después se intentó rescatar pero no hubo suerte. En 1836 fue localizadó por un pescador y el buzo Jhon Deane recuperó objetos de diverso valor. Sin embargo su pista se perdió. En 1967 se constituyó un comité para realizar excavaciones submarinas, se encontraron miles de objetos, así como, los restos de unos 200 miembros de la tripulación. En 1979 se formó el Mary Rose Trust con la misión de rescatar el Mary Rose, lo que se conseguiría en 1982.

La recuperación del Mary Rose, el 11 de octubre de 1982, fue visto por millones de personas en todo el mundo a través de la televisión. Después de 437 años en el fondo del mar, los restos de este navío se recuperaron y llevaron de vuelta a Portsmouth.

Los restos fueron rociados continuamente con agua fresca refrigerada y en 1994 se comenzó a trabajar en la conservación permanente del casco, que tomará un máximo de 25 años en un ambiente controlado. Visitantes del Museo Mary Rose pueden ver este trabajo a través de las galerías que ofrecen una excelente vista del casco y popa del buque.

Junto a el más de un millar piezas recuperadas de los sedimentos están en exhibición proporionando un panorama único de los hombres que vivieron lucharon y murieron a bordo